lunes, 6 de enero de 2014

MATRIMONIO INDÍGENA PERSEGUIDO POR AUTORIDADES DE CERRO BLANCO



IXMIQUILPAN, Hgo., 7 de enero de 2014.- Para Maximino Nopal Hernández y su esposa María Vicenta Pérez Ortiz no les ha servido de nada haber obtenido la jubilación, de acuerdo a los usos y costumbres de los pueblos indígenas de Hidalgo, y quedar exentos de cuotas y contribución de faenas, pues ahora pretenden ser despojados de su propiedad por autoridades de la delegación del poblado de Cerro Blanco, perteneciente a Ixmiquilpan, un municipio enclavado en el Valle del Mezquital.
Los afectados se quejan: “Hemos quedado olvidados por las autoridades municipales, estatales y federales, pues nadie ha podido detener las arbitrariedades del delegado Felipe Maye Ocaña”.
Esto porque, según afirmaron Maximino Nopal y María Vicenta Pérez –ambos enfermos de diabetes-, desde el mes de mayo del año pasado, les han hecho la vida imposible, a tal grado de “multarlos” con 4 mil 500 pesos a cada uno de los miembros de su familia, incluidos sus hijos Estela, Yuliana y Carlos Nopal Pérez, por el atrevimiento de haber denunciado hechos posiblemente constitutivos de delito en contra de Felipe Maye, lo que quedó asentado en la averiguación previa 7/I/594/2013, iniciada en la agencia del Ministerio Público de esta localidad.
El asunto de carácter penal, afirmaron los quejosos, también se ha convertido en un tema de carácter social y político, que desgraciadamente no han podido resolver representantes de la Secretaría de Gobierno, del estado, mucho menos por el alcalde panista Cipriano Charrez Pedraza, pues Maye Ocaña, es de la misma filiación partidista.
Nopal Hernández explicó que el conflicto inició el 18 de maye, del año 2013, cuando apoyó con faenas a su primo Espiridión Nopal Miranda, para trabajar las tierras de éste, una extensión de 5 hectáreas del predio denominado “Melga Larga”; en esa fecha fueron golpeados Maximino, su esposa María Vicenta Pérez y sus hijos Estela y Carlos, por un grupo de 30 personas encabezado por Felipe Maye Ocaña, con la intención de apoderarse de la extensión de tierras “a favor de la comunidad”.
Ese mismo día Espiridión Nopal fue privado de su libertad por varias horas, le robaron un celular, una tarjeta de plástico bancaria, credenciales de identificación, una cámara fotográfica, una bolsa de mano con 10 mil pesos en efectivo y le despojaron de un auto, que fue devuelto 15 días después luego de la denuncia penal 7/I/594/2013 y la intervención de agentes de la Coordinación de Investigación (antes denominados judiciales o ministeriales), por mandato del Ministerio Público.
Afirma el matrimonio que su pariente Nopal Miranda fue presionado por el propio Felipe Maye, e inexplicablemente retiró la demanda penal; ahora se ha convertido en aliado del delegado municipal para ejercer la “multa” de 4 mil 500 pesos, debido a que fueron testigos y se opusieron al despojo de las 5 hectáreas del predio “Melga Larga”.
Enseguida han venido en cascada una serie de arbitrariedades, porque ahora ya no cita a ninguno de los 5 miembros de la familia Nopal Pérez, a las asambleas comunitarias, manipulando a los vecinos con el objetivo de expulsarlos de la comunidad de Cerro Blanco, negándoles la oportunidad de defenderse conforme a los “usos y costumbres indígenas” del poblado, sin tomar en cuenta que es un matrimonio beneficiado con la jubilación, por su mayoría de edad, incluso hasta les han bloqueado con grandes piedras el acceso a su domicilio.
Por ello Maximino Nopal y María Vicenta Pérez hacen un llamado a las autoridades gubernamentales para que intercedan en el problema y ya no siga la ola de hostigamiento, que les está causando daño a su deteriorada salud.




0 comentarios:

Publicar un comentario