LUIS ROBERTO FLORES ISLAS
Esta mañana mi perro salió corriendo como un loco y a revolcarse como si le estuviesen dando ataques, me alivio un poco saber que en la colonia hay feria y que están lanzando cuetes por la celebración a San Bartolo y claro que no me alegre por la fiesta aquella si no porque eso quería decir que mi mascota solo estaba asustado.
La verdad es que ha estado así todo el día pues el tornadero no ha cesado ni una hora. A pesar de las diversas campañas que se han ejercido en contra de los fuegos artificiales y del daño que le ocasionan a los perros y bueno pues en realidad no se ha logrado nada.
Tal vez sea la ignorancia o la inmoralidad de las personas que los truenan y bueno si no valoran la vida en ocasiones de su propia familia, entonces dudo que valoren la de un perro. Claro que en la colonia donde vivo una mascota no es más que un símbolo de protección y más bien son ocupados como objetos de pelea.
Los atropellan al propósito, juegan a patearlos o a lanzarles rocas, en fin no se puede caminar por las calles sin ver a un perro con cicatrices o incluso sangrando y bueno es más indignante cuando los observas arrastrándose hacia la banqueta para morir después de ser arrollado.
Por aquí los conductores del transporte público e incluso autos particulares manejan como auténticos y veloces estúpidos. Creo que ahora ya no se conforman con matar a los más vulnerables si no que con tal de celebrar el nombre de una figura de yeso, los lastiman y les ocasionan problemas permanentes.
El problema no está en que si los adoptan, los cuidan y los visten de supera héroes, si no en que vivimos en una sociedad tan mediocre que con tal de parecer superior a alguien que nos caiga mal cometemos cualquier tipo de babosada y no solo nos afectamos a nosotros como humanos, sino también a seres que no pueden comunicarse con notros y decirnos las tonterías que estamos haciendo.
Es más que evidente que un perro ahora es u accesorio pues creo que no tenemos el valor para enfrentar un miedo y por eso necesitamos nuestro pitbull con una enorme cadena en el cuello para sentirnos inmortales.
Se tendría que ser muy egoísta si se cree que la raza humana es la única con el derecho a vivir y a ser feliz, todo está mal por la simple razón que si no le tenemos cariño a la naturaleza con todos sus elementos que nos mantienen con vida, entonces tampoco tenemos derecho a tratar a otras especies como si fueran pedazos de basura que no sienten absolutamente nada.
domingo, 7 de septiembre de 2014
MALTRATO INCOHERENTE
18:15
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